
Este no llama. Se queda. El cobre pasó del naranja y se detuvo.
Guarda la luz de los altos valles de la Mantiqueira. Recompensa la segunda mirada, no la primera.

Este no llama. Se queda. El cobre pasó del naranja y se detuvo.
Guarda la luz de los altos valles de la Mantiqueira. Recompensa la segunda mirada, no la primera.